Hasta aquellos que nunca habían visto/seguido/oído hablar de Eurovisión, llevan una semana con el tema. En todas partes se ven letreros azules, diamantes o voluntarios bajo la lluvia con los chaquetones azules.
El brazalete gracias al cual me dieron de comer gratis y descuentos en Baresso por ser voluntaria
La ciudad se ha volcado con el evento (y ha invertido una cantidad de dinero mmmmmmmuy grande, que a los daneses no les ha hecho mucha ilusión). Una legión de 1000 voluntarios (entre los que andaba yo), más delegaciones, cantantes, músicos y unas 10000 personas de público en cada uno de las finales y ensayos generales.
Viajes gratis en el metro, cantando la canción danesa en la máquina de los tickets
El regalo por ser voluntaria, una entrada gratutita a uno de los ensayos.
Mi trabajo de voluntaria, ayudar a la gente a llegar desde el centro (Nyhavn) hasta la isla donde se encontraba el recinto. Y éste era sólo una de las muchas labores en las que podían colaborar los voluntarios: desde acompañar a las delegaciones, trabajar en los hoteles, repartir entradas o acreditaciones, vigilar la seguridad dentro del recinto...
"Volunteering" in the rain, que mejor forma de apoyar a la representante española
Tantas horas de calle (y de lluvia), para ver pasar por el Nyhavn a varios equipos, fans, periodistas de todo el mundo, muchísimos turistas buscando la Sirenita e incluso algún miembro de la delegación española.
Conociendo a los fans españoles
Por suerte, el día de la final no tuve que hacer turno (además de la lluvia, que ya me había acompañado suficiente durante el resto de la semana) y pude disfrutar del espectáculo. Con el móvil en la mano, para no perder detalle de todos los comentarios de amigos y familia desde España, Suiza, Suecia, Bélgica y Albania.
Cambiando las tradicionales fajitas por sushi para la cena en el día de la final
Una experiencia más para añadir a las aventuras vividas en Copenhague =)
Quizás no sea la única que se ha planteado qué hay que hacer si queremos votar estando en el extranjero. En esta ocasión, para las elecciones al Parlamento Europeo convocadas el 25 de mayo de 2014.
Podéis encontrar toda la información en la página oficial de las Elecciones al Parlamento Europeo 2014. El procedimiento es sencillo, antes del 26 de abril debe rellenarse el impreso de solicitud y una vez completado y firmado, enviarlo por correo ordinario o fax junto con una fotocopia del DNI, pasaporte, certificado de nacionalidad o certificado de inscripción en el Registro de Matrícula Consular (dado que sólo es necesario uno de los documentos, la fotocopia del DNI o pasaporte se plantea mucho más sencillo que tener que pasar por la embajada a recoger o rellenar papeles).
Dichos documentos deben ser remitidos a la Delegación Provincial de la Oficina del Censo Electoral (aquí se pueden encontrar las direcciones postales o el fax)
Antes del 13 de mayo, debemos recibir en nuestro buzón (en el extranjero) toda la documentación necesaria para ejercer el voto por correo.
NOTA a 23 de abril de 2014: Hasta aquí, todo parecía fácil. Coser y cantar. Pero no. Los papeles han llegado sí, pero no a mi dirección danesa sino a la española. Al ser una carta certificada, nadie lo puede recoger por mí. Es decir, que a 3 días de poder solicitar los papeles (se termina el 26 de abril, que es el sábado), me ha tocado bajar "de urgencia" a la embajada y preguntar. Resulta que la inscripción como español no residente (pero en el extranjero), es sólo válida para un año (información que no te dicen en el momento de rellenar los papeles) y por lo tanto, todos los trámites para votar deben hacerse en la embajada. Dado que yo ya había estado registrada, he podido enviarlos pero sino tarda unos días en darse de alta como "no residente", por lo tanto a estas fechas si no estáis registrados previamente no podréis votar. Ahora a esperar que la segunda tanda de papeles (siempre y cuando lleguen correctamente) aparezca en mi buzón.
Para votar, nos quedan dos opciones:
Acercarnos a la embajada o consulado (21 y 23 de mayo)
Remitir todo por correo certificado antes del 26 de mayo.
Por si no os ha tocado ir nunca, la embajada española en Copenhague se encuentra en el barrio de Østerbro, cerca de Østerport st., en Kristianiagade 21. La oficina de asuntos consulares (es decir, todo este tipo de papeleos, pasaportes y demás) abre de 9 a 13. También se puede contactar con ellos por teléfono (siempre y cuando lo cojan, que no siempre es tan sencillo) o por email, que podéis encontrar en el link.
En Kristianiagade se encuentran varias embajadas y consulados, entre ellas la española (en la foto)
De repente todos mis conocidos que viven o vivieron en Copenhague han empezado a compartir este enlace, con el contundente título de "motivos para mudarse a Dinamarca inmediatamente"
¿Y cuáles pueden ser estas razones de peso para semejante cambio? Después de 8 meses aquí, puedo confirmar que SON CIERTAS!! Vamos una por una...
1. Una gran parte de tus dulces favoritos vienen de Dinamarca
Con un escaparate así, ¿quién puede resistirse?
2. La Sirenita es danesa
La ciudadana más famosa y seguro que la más visitada de Copenhague también
3. Tienen una de las monarquías más antiguas y queridas de Europa
El artículo original, indica que un 76% de los daneses apoyan a su monarquía y sólo un 16% quiere una república.
En el medio la reina Margarita y el príncipe consorte Henrik, los Reyes de Dinamarca
4. Tienen una arquitectura increíble. Tanto nueva, como vieja.
Austeros palacios reales se mezclan con la nueva Ópera o el Diamante Negro (la zona nueva de la Biblioteca Real).
Cualquiera diría que esta foto...
...y ésta, son del mismo edificio!
5. Son conocidos por su gusto por el diseño funcional
Aquí quiero decir algo. Serán conocidos por el diseño, eso no se lo negamos (hasta tienen un museo lleno de sillas, lámparas y muebles).
Cafés o casas, todos iluminan sus estancias con este tipo de lámparas de diseño
Pero, ¿porqué no se les ha ocurrido hacer las duchas/baños bien? Al principio todos pensábamos que era cosa de nuestra residencia, pero he visto el mismo caso en otras e incluso en pisos! La ducha en una esquina y el desagüe justo en la otra. Conclusión: baño inundado cada vez que te das una ducha!
6. El "Co-housing" fue inventado aquí y muchos daneses siguen viviendo así
Si queréis saber lo que es el "co-housing" ("covivienda" en su traducción al español) aquí está un link al artículo en Wikipedia
7. Sus universidades son 100% gratuitas e increíblemente preciosas
Bueno, la DTU preciosa preciosa, tampoco es. Pero no nos podemos quejar. Ciertamente es completamente gratuita, y el nivel de las carreras técnicas que imparte es muy alto. Ya he hablado muchas veces de que los métodos de enseñanza son algo peculiares respecto a lo que estamos acostumbrados (para leer sobre la universidad, ir aquí).
En el artículo original hablan de la Tietgen Student Hall, una de las residencias más impresionantes de la ciudad. Por desgracia dicen que sólo los daneses tienen acceso (o que al tener preferencia siempre la llenan) pero no sé si es verdad. Yo no conozco a nadie que haya vivido ahí (todavía...).
Pero por muy moderna que sea, yo me quedo con Tåsingegade! =D
8. Las personas que viajan en bicicleta al trabajo tienen una "autopista" de bicis.
El artículo dice que un 50% de las personas en Dinamarca va a trabajar en bici. Yo diría que el número es algo más alto, y si incluyes a los estudiantes seguro que roza el 70-80%. Las ciudades no son muy grandes y además son llanas, lo cual hace que sea muy sencillo coger la bici para ir a todas partes (leer más aquí). Añadido a los altos precios del transporte público (leer más aquí), las carísimas tasas que se pagan si se tiene un coche (se llega a pagar hasta un 140% el precio del coche en cuestión en tasas), la existencia de carriles bici por todas partes (12.000km en todo el país) y el respeto que tienen los vehículos para con los ciclistas, ¿quién no se va a animar?
Haga frío o calor, siempre mi "Pink lady" está disponible para un paseo
9. Son primeros a nivel mundial en términos de calidad de vida experimentada por sus ciudadanos
Según relata el artículo original, se pidió a los daneses entrevistados que imaginaran una escalera, donde el 0 representa la peor vida que uno puede vivir y el 10 la mejor. El resultado: una nota de 7.8 sobre 10 para Dinamarca.
10. Además es el país considerado más feliz a nivel mundial.
Este título me ha recordado a este anuncio (muy danés) de la conocida marca de refrescos.
11. Tienen los trabajadores más felices a nivel mundial.
Yo todavía no he tenido el placer de trabajar en este país, pero sobre las cosas que uno escucha, tampoco me sorprende!! (empezar por leer los dos siguientes puntos!)
También hay que añadir aquí, que los impuestos que pagan los trabajadores son muy altos (acorde con el nivel de vida del país y todas las instituciones públicas de las que se dispone).
12. Y esto puede ser porque tienen muchos beneficios. Como baja de maternidad de 52 semanas 100% pagada.
Así se explica que haya madres tan jóvenes y tantísimos niños!
Y esa energía que tienen las mamás y papás para llevar a toda la prole en la parte delantera de las bicis-carrito
13. Si pierdes tu trabajo, el gobierno te paga el 90% de tu salario durante 4 años!
¿Cómo? De esto no tenía ni idea, alucinante!
14. Finalmente, los vikingos son originarios de Dinamarca (y países nórdicos). Y, ¿hay algo más genial que los vikingos?
Go Vikings!!
"Cuidado! Ya llegan los vikingos daneses!" reza la camiseta de la ESN para el Sea Battle 2012
Conozco un lugar donde nunca llega la luz del sol. Está en el fondo del océano. Una fractura de la Tierra allí, expulsa sustancias químicas y calienta el agua hasta su punto de ebullición. Esto mataría a un ser humano al instante. Pero allí hay criaturas, bacterias, que crecen. Se alimentan del sufuro que sale de la abertura y excretan ácido sulfúrico. Conozco un lugar donde la temperatura es de 15 millones de grados y la presión podría aplastarte hasta convertirte en un punto minúsculo. Ese lugar es el núcleo del sol. Conozco un lugar donde los campos magnéticos te harían jirones átomo a átomo. Es la superficie de una estrella de neutrones. Una magnetoestrella. Conozco un lugar donde la vida comenzó hace billones de años. Ese lugar es aquí, en la Tierra.
Conozco estos lugares porque soy científico. La ciencia es el camino de descubrir cosas. Es la manera de probar qué es real. Es lo que Richard Feynman llamaba "La manera de no volvernos locos"
Ningún "medium" a pesar de sus reclamaciones, ha ayudado nunca a la policía a resolver un crimen. Pero los forenses lo hacen todo el tiempo. No fue alguien que practicaba la homeopatía quien encontró la cura a la varicela o la polio. Lo hicieron los científicos, los científicos médicos. Ningún creacionista ha descifrado el código genético. Lo hicieron los químicos, los biólogos moleculares.
Ellos usaron física, matemáticas, química, biología, astronomía, ingeniería... Ellos usaron CIENCIA.
Puedes experimentar el nerviosismo de un descubrimiento. El increíble sentimiento de hacer algo que no ha hecho nadie jamás, ver cosas que nadie ha visto jamás. Conocer algo que nadie más conoce. Sin bolas de cristal, ni cartas del tarot, ni horóscopos. Sólo tu cerebro y tu capacidad de pensar. Bienvenido a la ciencia. Te va a gustar...
Según veo en el artículo original (haz click aquí para leerlo), en Harvard dan cursos sobre cómo ser feliz. Por lo visto estos doce consejos (leer más abajo) son la solución. Aunque me da a mí que la felicidad es algo un poco más complejos, por intentarlo y acercarnos un poquito a ella tampoco está de más...
1. Practica algún ejercicio: (caminar, ir al gym, yoga, natación etc). Los expertos aseguran que hacer ejercicio es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo, 30 minutos de ejercicio es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.[bueno se intentará... es que siempre ando liada con algo...]
2. Desayuna: algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o porque no quieren engordar. Estudios demuestran que desayunar te ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente tus actividades. [esto sí, indispensable antes de salir de casa. En su defecto una barrita con tomate en la cafetería de la universidad también vale, no?]
3. Agradece a la vida todo lo bueno que tienes: Escribe en un papel 10 cosas que tienes en tu vida que te dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.
4. Se asertivo: pide lo que quieras y di lo que piensas. Está demostrado que ser asertivo ayuda a mejorar tu autoestima. Ser dejado y aguantar en silencio todo lo que te digan y hagan, genera tristeza y desesperanza. [mejor fuera que dentro, que ya lo decía Shrek]
5. Gasta tu dinero en experiencias no en cosas [viajes, viajes, viajes, viajes!!!!!!! =D]
6. Enfrenta tus retos: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Estudios demuestran que cuanto más postergas algo que sabes que tienes que hacer, mas ansiedad y tensión generas. Escribe pequeñas listas semanales de tareas a cumplir y cúmplelas. [¿quiere decir que no a la procrastinación? hombre, tampoco hay que ponerse tan radicales...]
7. Pega recuerdos bonitos, frases y fotos de tus seres queridos por todos lados. Llena tu refrigerador, tu computadora, tu escritorio, tu cuarto….TU VIDA de recuerdos bonitos. [Hecho!]
8. Siempre saluda y se amable con otras personas: Mas de cien investigaciones afirman que solo sonreír cambia el estado de ánimo. [además, que no cuesta nada!]
9. Usa zapatos que te queden cómodos: “Si te duelen los pies te pones de malas” asegura el Dr. Keinth Wapner presidente de la Asociación Americana de Ortopedia. [y si son unos zapatos preciosos preciosos y hay que domarlos un poquito? Eso vale?]
10. Cuida tu postura: Caminar derecho con los hombros ligeramente hacia atrás y la vista hacia enfrente ayuda a mantener un buen estado de ánimo. [anda que no me lo habrá dicho veces mi madre...]
11. Escucha música: Esta comprobado que escuchar música te despierta deseos de cantar y bailar, esto te va a alegrar la vida. [Hecho!!]
12. Lo que te comes tiene un impacto importante en tu estado de ánimo:
Al leerlo, me ha parecido que son las palabras exactas para definir lo que nos está pasando. Por eso mismo he decidido simplemente trasladarlo aquí, tal cual.
No se van en trenes con maletas de cartón pero llevan sus bienes más preciados: un portátil, un móvil de última generación regalado por un familiar o conseguido a base de una lucha de puntos sin cuartel. Suelen tomar un vuelo de bajo coste, cazado pacientemente en las redes de Internet. Se van a hacer un máster, o han logrado una mal llamada beca Erasmus que costará a la familia la mitad de sus ahorros. Otras veces van a hacer de au-pair, de auxiliar de conversación, o a cualquier trabajo temporal. La familia va a despedirlos a la puerta de embarque y mientras se alejan disimularán unos su pena y otros su incipiente desamparo. "Es por poco tiempo -se dicen-. Dominarán el idioma, conocerán mundo... Regresarán en pocos meses".
Hasta hace poco era un privilegio de los nuevos tiempos que les permitía gozar de una libertad sin límites, de un mundo sin fronteras, de una capacidad casi infinita de aprendizaje... Hasta que llegó la crisis y la maleta pareció distinta, la espera en la fila de embarque más embarazosa, la despedida más triste y el fantasma de la ausencia definitiva más cercano.
No. No llevan maletas de cartón, ni hay aglomeraciones en el andén de la despedida. No se marchan en grupo, sino uno a uno. Aparentemente nada les obliga. Ha sido una cadena invisible de acontecimientos. Estuvieron allí hace unos años, o tienen una amiga que les ha informado de que puede encontrar algún trabajo con facilidad. No pagarán mucho, eso es seguro, pero podrán ganarse la vida con cierta facilidad... A fin de cuentas aquí no hay nada.
Y se marchan poco a poco, sin alboroto alguno. Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras.
No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adonde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. "Mi hija está en Berlín", "se ha marchado a Montpellier", "se fue a Dubai" son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país.
En los tiempos de crisis que detallan cada euro gastado nadie computa los centenares de miles de euros empleados en su formación y regalados a empresarios de más allá de nuestras fronteras con una torpeza sin límites, con una ignorancia sin parangón. Menos aún se cuantifican el esfuerzo de sus familias, las ilusiones perdidas y sus sueños rotos en mil pedazos.
No llevan maletas de cartón, pero componen un nuevo éxodo que azota especialmente a Andalucía, que dispersa a nuestros jóvenes por toda Europa y gran parte del mundo, que nos priva de su saber, de su aportación y de su compañía. Pero, aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable, que nos privará de muchos de nuestros mejores talentos. Nadie protesta por esta nueva oleada de exiliados que son una acusación silenciosa del fracaso y de engaño. Se van en silencio por el túnel de embarque en el que les alcanzará la melancolía por la pérdida temprana de su tierra.
No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nisque sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos.